
Es el más horrible entre las deidades escocesas del mar. Es un caballo mosntruoso, con patas que en parte son aletas, una boca enorme y la mirada ardiente. Sobre su lomo, unido a él por la cintura, se alza un torso espantoso, con brazos que casi le llegan al suelo, coronado por una cabeza maciza que oscila hacia ambos lados.
Y es peor aún el aspecto horrible de la carne de este ser, puesto que no tiene piel. Por sus venas corre sangre negra y los tendones y músculos están al aire.
El Nuckelavee tiene aversión al agua dulce que corre y los que son perseguidos por esta criatura, no tienen más que cruzarla para liberrarse.






























