
Desde la antigua Babilonia se creía que los sucesos terrestres eran un reflejo de lo sucedido en el cielo y de este principio, surgió la astrología. Por lo tanto el espejo mágico es una de las formas más antiguas de adivinación.
Se cree que el espejo dice la verdad, la sinceridad, el contenido de la conciencia y del corazón. Asimismo, dicho objeto mágico posee una particular inteligencia, la especulación, el conocimiento indirecto, la ilusión. Pero a esa ilusión frente al espejo la acompaña siempre el terror que inspira el conocimiento de sí mismo, el reflejo del lado más tenebroso del alma.






























