
Muchos navegantes de la Edad Media Afirmaban que las trombas marinas -semejantes a tornados que se forman en la superficie del mar- eran causadas por unos dragones, conocidos como tannin, que salían del agua rumbo a la nube más cercana y se introducían en ella. Cuando la nube se evaporaba, el tannin caía nuevamente al mar.






























