
En el corazón de los más temerarios hay cuerdas que no pueden tocarse sin emoción. Aun el más relajado de los seres, para quien la vida y la muerte son igualmente un juego, sabe que hay cosas con las cuales no se puede jugar.
Edgar Allan Poe,
Escritor, poeta y crítico estadounidense (EEUU, 1809-1849)






























